domingo, 2 de septiembre de 2012

Insatisfacción


      Si estoy de viaje quiero estar en mi casa. Si estoy en mi casa me gustaría estar dando una vuelta. Quiero tomar helados cuando como ahumados y dulces si me ofrecen helado. Si estoy en mi ciudad querría estar en Madrid o París y si estoy a las orillas del Sena me gustaría estar paseando por las orillas de mis playas. Si quedo con los amigos querría estar en el sofá y si estoy descansando en el sillón no estaría mal dar una vuelta. Si veo la televisión pienso que es mejor escuchar música y si escucho música pienso que lo mejor es leer un rato. Si trabajo me transporto con el pensamiento a una calle, si paseo estoy pensando en el trabajo que me queda por hacer. Si tomo pescado me imagino una buena carne delante y si como un buen chuletón estoy mirando de reojo la ensalada fresca del comensal de la derecha. Cuando estoy sola me gustaría estar acompañada y cuando la compañía me rodea deseo escapar a las manos de la soledad. Si me compro una falda creo que hubiese acertado más con el pantalón y si compro la chaqueta, seguro que me hubiera quedado mejor la blusa. Si decidí que mejor el zapato de tacón me quedo embobada con el calzado plano de la chica que acaba de pasar. Si el pelo me crece deseo cortarlo a lo garzón, cuando está cortado deseo que crezca a toda velocidad para dejar la melena suelta, que luego será recogida en una coleta para terminar pensando que la debería cortar de nuevo. Si elijo blanco quiero también negro y morado y rojo. Si bailo quiero cantar y si ando, correr. Si te miro, me gustaría estar mirando a otros y cuando los observo estoy echando de menos tus pestañas.
       No entiendo cómo la tristeza me deja reír y desconozco por qué en los momentos tristes siempre hay sitio para una sonrisa en mi cara. Adoro la marcha, la alegría, la locura y lo irracional y a la misma vez me hacen feliz  la ternura, la madurez de la tristeza, la cordura y cierto orden.
       Quisiera entenderme. No sé si es la eterna insatisfacción que me persigue o la necesidad de tener más vidas para poder cubrir todas las proyecciones vitales que anidan en mí.

4 comentarios:

Anónimo dijo...


Muy bueno Yola, así andamos unos cuantos por el mundo, un beso, Ana

Arbatán dijo...

Es un consuelo saber que somos más los que andamos así por la vida,jaja. Un beso, guapa

Arbaro dijo...

Veis? Eso ganamos los hombres al ser tan simples como decis.

Arbatán dijo...

¿Simples? No os definiría yo con esa palabra...