martes, 8 de diciembre de 2009

Lope de Vega, el amante.



Se cumplen 400 años de la publicación de El Arte nuevo de hacer comedias, que le fue solicitado a Lope de Vega por la Academia de Madrid en 1609. Con este escrito, Lope cambió la manera de entender el teatro de su tiempo y creó nuestra Comedia Nacional. Lope es un genio de la escena, se calcula que escribió más de 1500 obras (dicen que era capaz de escribir una en sólo unos días) y miles de versos; no en vano Cervantes lo bautizó como monstruo de la naturaleza. ¿De dónde puede sacar un escritor tantos argumentos para tantas obras? En Lope no cabe duda, de su propia vida. Fue sin duda una vida apasionante y su mejor argumento.

Félix Lope de Vega nace en Madrid en 1562, pero pasa parte de su infancia en Sevilla. Con doce años ingresa en un colegio de los jesuitas, pero su padre fallece y él se escapa con 16 años de su casa acompañado de un amigo. Comienza a ser conocido como poeta, aunque poco se sabe de su vida en estos años.

A los 21 tiene su primera aventura amorosa con una mujer separada, Elena Osorio, pero cuatro años más tarde ella lo abandona por otro hombre de mejor posición social. Lope, humillado y dolido, le dedica unos versos ofensivos e insultantes que propaga por Madrid. Esto le vale el destierro de esta ciudad por cuatro años, que se convierten en ocho porque desde la cárcel escribe otra vez versos injuriosos contra el amante de Elena.

Comienza a cumplir el destierro en Valencia, ciudad donde conoce a Isabel de Urbina. La familia de ella se opone a la boda, así que rapta a Isabel y contraen matrimonio durante la fuga. Ella tiene 17 años y él 26. Se alista entonces en la Armada Invencible y dos años más tarde se marcha a Toledo donde trabaja para el Duque de Alba. Compone algunas comedias, pero esta tranquilidad se rompe con la muerte de su mujer y de su hija mayor.

Regresa a Madrid y al poco tiempo de vivir allí es procesado por convivir con una mujer, Antonia Trillo, sin estar casado, lo cual se consideraba un delito. Termina la relación y de nuevo contrae un segundo matrimonio con una rica heredera, Juana de Guardo, pero la pasión llama a las puertas de Lope en la persona de una actriz, Micaela Luján, con la que comienza una relación adúltera llegando a tener varios hijos con ella. Tras quince años de relaciones, Micaela desaparece de la vida de Lope y éste la reemplaza por Jerónima Burgos, otra actriz famosa de la época, aunque continua casado con Juana de Guardo.
En 1610 entra en una gran crisis espiritual por la muerte de su hijo mayor, Carlos, y de su esposa Juana en el parto de su última hija. Entonces toma la determinación de ordenarse sacerdote y con 52 años de edad celebra su primera misa. Por entonces es uno de los escritores más poderosos y temidos de Madrid, enemigo ya de Cervantes y Góngora. Mucha gente del pueblo le rezaba “creo en Lope de Vega, poeta del cielo y de la tierra…”

Sin embargo Lope no puede resistirse y al poco de ordenarse sacerdote comienza una relación con la actriz Lucía Salcedo y más tarde con su último amor, Marta Nevares, de 26 años, un amor doblemente prohibido por ser ella casada y él sacerdote; tienen una hija que será el consuelo del poeta en los último años de su vida ya que Marta se vuelve ciega y tiene ataques de locura que la llevarán a la muerte con 42 años. La cuidó y la amó hasta su muerte.

Tuvo 14 hijos de sus distintas relaciones, pero sólo sobreviven dos de ellos. Finalmente muere en Madrid en 1635 y su entierro se convierte en uno de los acontecimientos más importantes del año, durando sus funerales nueve días.

La pasión y el amor lo acompañaron siempre, será por ello que es uno de los mejores poetas describiendo al AMOR, como así se refleja en el siguiente poema:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso.
No hallar fuera del bien centro ni reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño.

Creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor: quien lo probó lo sabe.

AMÉN

1 comentario:

Arbaro dijo...

Po si que era un monstruo. Entre guerras, peleas, riñas, mujeres e hijos. ¿Como le dió tiempo a escribir tanto?