Comencé el Año Nuevo en un sitio diferente a lo establecido como normal. Un hospital. Problemas de salud de mi padre me llevaron a tomar las famosas doce uvas a los pies de su cama. Mi camiseta no era negra ni tenía lentejuelas para esa noche mágica de final de año. No me importaba. Estaba donde quería estar y con quien quería estar. Obviamente echaba de menos a otras personas, mis hermanos, mi hija, mi pareja, pero, en esas circunstancias, insisto, estaba donde quería estar y con quien quería estar.
Después de tomarnos las uvas, mi padre se dispuso a descansar. Apagué la luz general y encendí una pequeña luz tenue de la cabecera de su cama. Me senté a su lado, en un butacón, y agarré su mano derecha. Así se quedó dormido. En mi otra mano, un libro, La verdad de las mentiras, de Vargas Llosa. Y leo: “Los hombres no están contentos con su suerte y casi todos- ricos o pobres, geniales o mediocres, célebres u oscuros- quisieran una vida distinta de la que viven. Para aplacar- tramposamente- ese apetito nacieron las ficciones". Me quedé pensativa.
Por suerte, nuestra habitación tiene un gran ventanal desde el que se divisa gran parte de la ciudad. En esta visión nocturna de luces blancas y naranjas todavía aparecen algunos fuegos artificiales rompiendo la oscuridad de la noche. Y pienso en la vida, en lo difícil que se nos antoja en muchas ocasiones, en sus recovecos, en que marcamos un camino y este un día desaparece, se difumina y te encuentras en uno nuevo, dando nuevos pasos y con un paisaje diferente, y en que es cierto lo que escribe Vargas Llosa, quién no ha pensado alguna vez en tener una vida distinta a la que uno está viviendo. En ese momento así lo creo.
Las luces de la ciudad son un espejismo.
Lentamente, vuelvo la cabeza y miro a mi padre. No, no me cambiaría por nadie, ni quiero vivir la de nadie. ¡Qué suerte que duerma agarrado a mi mano esta noche! Vuelvo a mi lectura. No necesito ficciones para cambiar mi vida, pero en esta primera noche del año reconfortan y acompañan.
domingo, 9 de enero de 2011
jueves, 16 de diciembre de 2010
Lo que dejé por ti
HOY 16 DE DICIEMBRE ES EL ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL POETA RAFAEL ALBERTI: UN POETA, UNA CIUDAD Y UN POEMA.


LO QUE DEJÉ POR TI
Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.
Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.


LO QUE DEJÉ POR TI
Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.
Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.
martes, 30 de noviembre de 2010
Tarjeta roja a la mentira
Soy mujer, orgullosa de haber nacido mujer y si naciera de nuevo y pudiera elegir, elegiría ser mujer.
Pero antes, soy persona. Por eso, en estos días en que tanto hemos escuchado hablar del Día de la Violencia de Género me pregunto:
- Si las personas tenemos sexo y no género como las palabras, ¿por qué llamarla violencia de género y no de sexo?
- Es más, si por género se entiende el femenino, ¿por qué no llamarla violencia doméstica o de hogar teniendo en cuenta que también hay maltrato de padres a hijos, de hijos a padres o de esposas a maridos?
- ¿Por qué se silencian las cifras de maltrato masculino?
- ¿Por qué desde el 2002 se publicaban las listas de mujeres y hombres asesinados por sus cónyuges, parejas o ex parejas y desde el 2007 sólo se publican las listas de mujeres asesinadas pero no de los hombres?
- ¿Por qué no hemos conocido en los telediarios del 2009 que 30 hombres fueron asesinados el año pasado a manos de una mujer?
- ¿Por qué cuando un hombre se acerca a una comisaría a declarar tiene que pasar la vergüenza de que, en algunos casos, se rían de él y lo menosprecien?
- ¿Por qué si un hombre telefonea al número de maltrato 016, le responden que no pueden atenderle porque es un hombre ( comprobado por un reportero de El Confidencial que se hizo pasar por hombre maltratado).
- ¿Por qué en el 2006 se suicidaron en España 3716 hombres y en muchos casos el motivo fue por los efectos discriminatorios de una Ley Integral de Protección contra la violencia de género, que permite que haya mujeres que interpongan una denuncia falsa de maltrato contra los hombres y puedan quitarles de un plumazo su hogar, hijos, los estigmaticen de por vida y se lleven años intentando demostrar su inocencia desde la barrera de una orden de alojamiento?
- ¿Por qué los organismos oficiales decidieron eliminar el estado civil de estas listas de suicidas? ¿Para que no se pueda comprobar si son separados o divorciados?
- ¿Por qué de los 9.814 procedimientos (denuncias) que se tramitaron en el Juzgado de Violencia de Género de Sevilla en el año 2008, sólo se condenaron 395 casos, 412 fueron absueltos, 203 llegaron a condenas de conformidad, y el resto…8804 denuncias, casi el 90% restante, fueron archivadas por falta de pruebas?
- ¿Por qué no se abre un proceso judicial contra aquellas mujeres que interpongan una denuncia falsa y ésta quede demostrada?
- Y lo más importante, ¿a quién está beneficiando todo lo anterior y por qué esta falta de información y este punto de vista tan sectario de una situación tristísima tanto para hombres como para mujeres...?
…QUE ME LO EXPLIQUEN…
Pero antes, soy persona. Por eso, en estos días en que tanto hemos escuchado hablar del Día de la Violencia de Género me pregunto:
- Si las personas tenemos sexo y no género como las palabras, ¿por qué llamarla violencia de género y no de sexo?
- Es más, si por género se entiende el femenino, ¿por qué no llamarla violencia doméstica o de hogar teniendo en cuenta que también hay maltrato de padres a hijos, de hijos a padres o de esposas a maridos?
- ¿Por qué se silencian las cifras de maltrato masculino?
- ¿Por qué desde el 2002 se publicaban las listas de mujeres y hombres asesinados por sus cónyuges, parejas o ex parejas y desde el 2007 sólo se publican las listas de mujeres asesinadas pero no de los hombres?
- ¿Por qué no hemos conocido en los telediarios del 2009 que 30 hombres fueron asesinados el año pasado a manos de una mujer?
- ¿Por qué cuando un hombre se acerca a una comisaría a declarar tiene que pasar la vergüenza de que, en algunos casos, se rían de él y lo menosprecien?
- ¿Por qué si un hombre telefonea al número de maltrato 016, le responden que no pueden atenderle porque es un hombre ( comprobado por un reportero de El Confidencial que se hizo pasar por hombre maltratado).
- ¿Por qué en el 2006 se suicidaron en España 3716 hombres y en muchos casos el motivo fue por los efectos discriminatorios de una Ley Integral de Protección contra la violencia de género, que permite que haya mujeres que interpongan una denuncia falsa de maltrato contra los hombres y puedan quitarles de un plumazo su hogar, hijos, los estigmaticen de por vida y se lleven años intentando demostrar su inocencia desde la barrera de una orden de alojamiento?
- ¿Por qué los organismos oficiales decidieron eliminar el estado civil de estas listas de suicidas? ¿Para que no se pueda comprobar si son separados o divorciados?
- ¿Por qué de los 9.814 procedimientos (denuncias) que se tramitaron en el Juzgado de Violencia de Género de Sevilla en el año 2008, sólo se condenaron 395 casos, 412 fueron absueltos, 203 llegaron a condenas de conformidad, y el resto…8804 denuncias, casi el 90% restante, fueron archivadas por falta de pruebas?
- ¿Por qué no se abre un proceso judicial contra aquellas mujeres que interpongan una denuncia falsa y ésta quede demostrada?
- Y lo más importante, ¿a quién está beneficiando todo lo anterior y por qué esta falta de información y este punto de vista tan sectario de una situación tristísima tanto para hombres como para mujeres...?
…QUE ME LO EXPLIQUEN…
domingo, 21 de noviembre de 2010
Miguel
Esta semana he tenido la suerte de conocer a una de esas personas diez que se cruzan una vez en la vida. Se llama Miguel y es peruano. Miguel era un hombre de éxito, jugador profesional de fútbol y una lesión le obliga a retirarse. Acude a la universidad y estudia una carrera que le permite acceder a un importante puesto de trabajo y ganarse la vida bastante bien, buena casa, buen coche, buena vida. Al nacer su tercer hijo tiene la desgracia de que este fallezca con seis meses de un ataque cardíaco. Él tuvo la suerte de disponer de dinero para, al menos, intentar salvarle la vida en el hospital. Allí pudo contemplar la desesperación de otras familias que perdieron a sus hijos porque se quedaban a las puertas del hospital con ellos en brazos sin ser atendidos por falta de fondos para poder pagar. Esto estremeció a Miguel. Esa misma noche otra familia perdió a su hijo pequeño y Miguel lo enterró junto con su hijo en el pequeño ataúd blanco porque no tenían para enterrarlo. Esto le cambió la vida a Miguel.
De vuelta para su casa se encontró con cuatro niños de la calle. Los recogió y llevó a su hogar. Les dio de comer, los aseó y esa noche pudieron dormir por primera vez en una cama caliente. Al día siguiente desaparecieron. Miguel no entendía qué había hecho mal y se defendió pensando que eran unos desagradecidos, de aquellos que muerden la mano que les da de comer. Sin embargo, para su sorpresa, esa noche los cuatro aparecieron ante la puerta de su casa para darle explicaciones del porqué de su huida. No se habían marchado por desprecio, se habían marchado porque tenían a otros compañeros en la calle y se sentían culpables de estar bien cuidados mientras el resto dormía abandonado bajo la luz de las farolas. Esa noche durmieron doce en casa de Miguel.
Hoy son más de ochocientos. Miguel vendió su gran casa y construyó un hogar para todos los niños de la calle que iba encontrando en una ladera de la ciudad de Lima, luego fue el coche y todas las pertenencias de “valor” que le quedaban. Hay días que no tienen nada para comer, pero él explica con una sonrisa que siempre ocurre un milagro que les permite comer esa jornada. Sus balones de juego son trapos liados con cuerdas y un balón de verdad es lo más maravilloso que pueden recibir. Tienen un taller de costura y cosen por diez centavos los Lacoste que luego lucimos en esta Europa tan irracional por diez centavos(creo que no llega ni a cinco céntimos de euro). Miguel les insiste en el estudio, en la importancia de formarse para el futuro, él y sus voluntarios les dan clase de todas las áreas, los llevan a la escuela , los obligan a estudiar inglés…, todo con un único objetivo, evolucionar y poder salir de la miseria.
Nunca he escuchado a nadie que hablase con tanta paz, no he encontrado en mi vida a una persona tan llena y que no tuviera absolutamente nada. Como él decía, allí no tengo candados ni alarmas, no me pueden robar nada, porque no tengo nada, y duermo estupendamente todas las noches.
Se despidió comentando que cada noche antes de dormir le dice al Flaco: “ Flaco, si la muerte me lleva esta noche, que me coja con una sonrisa”.
Pues sí, Miguel, que el Flaco te bendiga.
De vuelta para su casa se encontró con cuatro niños de la calle. Los recogió y llevó a su hogar. Les dio de comer, los aseó y esa noche pudieron dormir por primera vez en una cama caliente. Al día siguiente desaparecieron. Miguel no entendía qué había hecho mal y se defendió pensando que eran unos desagradecidos, de aquellos que muerden la mano que les da de comer. Sin embargo, para su sorpresa, esa noche los cuatro aparecieron ante la puerta de su casa para darle explicaciones del porqué de su huida. No se habían marchado por desprecio, se habían marchado porque tenían a otros compañeros en la calle y se sentían culpables de estar bien cuidados mientras el resto dormía abandonado bajo la luz de las farolas. Esa noche durmieron doce en casa de Miguel.
Hoy son más de ochocientos. Miguel vendió su gran casa y construyó un hogar para todos los niños de la calle que iba encontrando en una ladera de la ciudad de Lima, luego fue el coche y todas las pertenencias de “valor” que le quedaban. Hay días que no tienen nada para comer, pero él explica con una sonrisa que siempre ocurre un milagro que les permite comer esa jornada. Sus balones de juego son trapos liados con cuerdas y un balón de verdad es lo más maravilloso que pueden recibir. Tienen un taller de costura y cosen por diez centavos los Lacoste que luego lucimos en esta Europa tan irracional por diez centavos(creo que no llega ni a cinco céntimos de euro). Miguel les insiste en el estudio, en la importancia de formarse para el futuro, él y sus voluntarios les dan clase de todas las áreas, los llevan a la escuela , los obligan a estudiar inglés…, todo con un único objetivo, evolucionar y poder salir de la miseria.
Nunca he escuchado a nadie que hablase con tanta paz, no he encontrado en mi vida a una persona tan llena y que no tuviera absolutamente nada. Como él decía, allí no tengo candados ni alarmas, no me pueden robar nada, porque no tengo nada, y duermo estupendamente todas las noches.
Se despidió comentando que cada noche antes de dormir le dice al Flaco: “ Flaco, si la muerte me lleva esta noche, que me coja con una sonrisa”.
Pues sí, Miguel, que el Flaco te bendiga.
sábado, 30 de octubre de 2010
Los versos de Miguel Hernández inundan la red
"Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Miguel Hernández, poeta al que hemos ido recordando en Internet con numerosas actividades.Siguiendo la propuesta de otros blogueros literarios hagamos que la red se inunde con sus versos."
No pudimos ser. La tierra
no pudo tanto. No somos
cuanto se propuso el sol
en un anhelo remoto.
Un pie se acerca a lo claro,
en lo oscuro insiste el otro,
porque el amor no es perpetuo
en nadie, ni en mí tampoco.
El odio aguarda su instante
dentro del carbón más hondo.
Rojo es el odio y nutrido,
el amor pálido y solo.
Cansado de odiar, te amo,
cansado de amar, te odio.
Os dejo el vídeo que he preparado para el Homenaje en nuestro centro.
No pudimos ser. La tierra
no pudo tanto. No somos
cuanto se propuso el sol
en un anhelo remoto.
Un pie se acerca a lo claro,
en lo oscuro insiste el otro,
porque el amor no es perpetuo
en nadie, ni en mí tampoco.
El odio aguarda su instante
dentro del carbón más hondo.
Rojo es el odio y nutrido,
el amor pálido y solo.
Cansado de odiar, te amo,
cansado de amar, te odio.
Os dejo el vídeo que he preparado para el Homenaje en nuestro centro.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Congreso Caballero Bonald "Enseñar la literatura"
Desde esta tarde y hasta el viernes 29, a las tantas, asisto al Congreso que este año ha organizado la Fundación Caballero Bonald sobre la literatura, con un título tan sugerente( al menos para los docentes) como "Enseñar la literatura".
Esta tarde dos importantes ponencias: Rodríguez Almodóvar con sus cuentos y su didáctica y Manuel Rivas, impresionante escritor, que nos ha embelesado con "La boca de la literatura" donde nos exponía cómo llegó él hasta ella.
En el descanso para el café( en mi caso colacao, como dicen mis compañeros, la niña del colacao) cavilaba sobre la diferencia entre asistir a un congreso de literatura, donde todos hablan de teoría y los escritores de sus obras, sus anhelos, su trabajo y el meterte todos los días en un aula e intentar conseguir que una veintena de alumnos se emocione con la literatura, lean, investiguen, escriban... El día y la noche. Los programas nos persiguen, hay que cumplir la temporalización, dar todos los temas, y al final te ves trabajando sobre la historia de la literatura y no como el profesor tan admirado de El club de los poetas muertos. ¿ Y por dónde comenzamos a cambiar esto?
Hoy hemos celebrado en nuestro centro, organizado por mi Departamento, un homenaje al poeta Miguel Hernández. Un grupo de teatro mallorquín ha representado parte de su vida a partir de las cartas del poeta a su esposa Josefina. En una segunda parte del acto, los alumnos han recitado poemas, compañeros profesores han leído, hemos mostrado un vídeo de su vida, el coro ha cantado poemas versionados, la voz de Víctor Jara ha resonado en el salón de actos con El niño Yuntero, y todos nos hemos emocionado con las Nanas de la Cebolla cantadas por el coro y recitadas por dos compañeras del departamento.
Si hemos conseguido que nuestros alumnos hayan conocido algó más de Hernández, comprendan su importancia en nuestra literatura y un sólo verso se les haya quedado grabado con esa tinta imborrable de los sentimientos, hoy lo habremos conseguido: hoy habremos enseñado y hecho literatura.
Esta tarde dos importantes ponencias: Rodríguez Almodóvar con sus cuentos y su didáctica y Manuel Rivas, impresionante escritor, que nos ha embelesado con "La boca de la literatura" donde nos exponía cómo llegó él hasta ella.
En el descanso para el café( en mi caso colacao, como dicen mis compañeros, la niña del colacao) cavilaba sobre la diferencia entre asistir a un congreso de literatura, donde todos hablan de teoría y los escritores de sus obras, sus anhelos, su trabajo y el meterte todos los días en un aula e intentar conseguir que una veintena de alumnos se emocione con la literatura, lean, investiguen, escriban... El día y la noche. Los programas nos persiguen, hay que cumplir la temporalización, dar todos los temas, y al final te ves trabajando sobre la historia de la literatura y no como el profesor tan admirado de El club de los poetas muertos. ¿ Y por dónde comenzamos a cambiar esto?
Hoy hemos celebrado en nuestro centro, organizado por mi Departamento, un homenaje al poeta Miguel Hernández. Un grupo de teatro mallorquín ha representado parte de su vida a partir de las cartas del poeta a su esposa Josefina. En una segunda parte del acto, los alumnos han recitado poemas, compañeros profesores han leído, hemos mostrado un vídeo de su vida, el coro ha cantado poemas versionados, la voz de Víctor Jara ha resonado en el salón de actos con El niño Yuntero, y todos nos hemos emocionado con las Nanas de la Cebolla cantadas por el coro y recitadas por dos compañeras del departamento.
Si hemos conseguido que nuestros alumnos hayan conocido algó más de Hernández, comprendan su importancia en nuestra literatura y un sólo verso se les haya quedado grabado con esa tinta imborrable de los sentimientos, hoy lo habremos conseguido: hoy habremos enseñado y hecho literatura.
domingo, 24 de octubre de 2010
Carta de un hijo a todos los padres del mundo
No me des todo lo que pido.
A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
No me grites.
Te respeto menos cuando lo haces; y me enseñas a gritar a mí también.
Yo no quiero hacerlo.
No me des siempre órdenes.
Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas, buenas o malas.
Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana.
Si tú me haces sentir mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me
haces sentir peor que los demás, seré yo quién sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.
Decide y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mí mismo.
Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que lo haga por ti. Aunque sea para sacarte de un apuro.
Me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el por qué lo hice.
A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estás equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti, y así me ensañarás a admitir mis equivocaciones también.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con la que tratas a tus amigos.
Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
No me digas que haga una cosa y tú no la haces.
Yo aprenderé siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío, no me digas “eso no tiene importancia”.
Trata de comprenderme y ayudarme.
Y quiéreme y dímelo.
A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.
H. Juan José Brunet
A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
No me grites.
Te respeto menos cuando lo haces; y me enseñas a gritar a mí también.
Yo no quiero hacerlo.
No me des siempre órdenes.
Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas, buenas o malas.
Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana.
Si tú me haces sentir mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me
haces sentir peor que los demás, seré yo quién sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.
Decide y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mí mismo.
Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que lo haga por ti. Aunque sea para sacarte de un apuro.
Me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el por qué lo hice.
A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estás equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti, y así me ensañarás a admitir mis equivocaciones también.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con la que tratas a tus amigos.
Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
No me digas que haga una cosa y tú no la haces.
Yo aprenderé siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío, no me digas “eso no tiene importancia”.
Trata de comprenderme y ayudarme.
Y quiéreme y dímelo.
A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.
H. Juan José Brunet
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